Todos los materiales orgánicos que se pueden descomponer se deben desechar en el contenedor marrón. Esto incluye restos como los de frutas y hortalizas, carne, nueces, pasta, productos de carnicería, pescados, caparazones de marisco y huesos, posos de café y papel contaminado por restos o aceite. Tenga en cuenta que es posible que algunos pueblos/lugares no tengan un contenedor específico para residuos orgánicos. Si se diera el caso, el orgánico debe desecharse junto con la basura doméstica en el contenedor verde o gris. Es importante tener en cuenta que cuando depositamos los residuos orgánicos debemos hacerlo con una bolsa biodegradable.
Para más información sobre cómo clasificar sus residuos orgánicos, póngase en contacto con el ayuntamiento.